Vinos de Lujo 2013

Se acerca fin de año y, como desde hace doce, es tiempo de empezar a pensar en Vinos de Lujo. La exposición de vinos argentinos más esperada por los consumidores. Una vez más Buenos Aires y Rosario serán sedes del único evento que reúne a más de 300 de los mejores vinos nacionales. Primero será el turno de Vinos de Lujo Rosario 2013 en el Hotel Pullman City Center, los días 24 y 25 de Octubre.

Un tiempo después, del 02 al 06 de Diciembre llega Vinos de Lujo Bs As 2013. Como siempre en el Alvear Palace Hotel. Una semana degustando junto a los hacedores y propietarios de las bodegas más importantes de nuestro país. Por sexto año consecutivo la Cena de Vinos de Lujo será una oportunidad sin igual para comer y beber como los dioses.

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Más argentinos consumen vino

Cada vez son más los hogares argentinos que consumen vino, mientras que una de las principales categorías del mercado de bebidas alcohólicas, como es la cerveza, pierde un 5% de adeptos en el período de julio del 2012 a junio del 2013 versus el año anterior, según se desprende del análisis que realiza Kantar Worldpanel Argentina sobre una muestra continua de 3.500 hogares distribuidos a lo largo del país.

Los argentinos compran 41 litros de vino al año en promedio, lo que representa un gasto anual de 679 pesos, y el preferido es el tinto, que concentra el 70% del volumen de mercado.

Es clave destacar el buen desempeño que logra el mercado de vinos en el último tiempo, categoría que junto a aperitivos traccionan positivamente (aumentan su volumen 6% y 4% respectivamente en el período de julio del 2012 a junio de 2013 vs. el año anterior).

Por eso es vital para las marcas vitivinícolas saber aprovechar tanto el incremento de compradores como el aumento del consumo, que alcanza en promedio los 3,4 litros por mes.

La tendencia en el interior del país refleja una disminución en la compra media, pero un leve aumento de los hogares compradores.

Haciendo foco en las diferentes zonas del país, en la región central (*1) el vino pierde hogares pero aumenta el consumo de quienes ya son adeptos a esta bebida (2% de julio de 2012 a junio de 2013, en comparación al mismo período del año anterior). En cambio, en Cuyo + Noa (*2) la situación es opuesta: gana adeptos, pero cae el nivel de consumo.

Cabe destacar que la región que mejor se desempeña es Ciudad de Buenos Aires, la cual aumenta su volumen un 35%.

En cuanto al tipo de vino preferido, la mitad de los hogares compradores sólo eligen al tinto, y el resto lo combina con blanco, principalmente; mientras que el segmento rosado es el que más creció en el último año, aunque su consumo es relativamente muy pequeño.

Si se analiza el perfil de los hogares compradores de vino rosado, son de nivel social medio-bajo, destacando en amas de casa de más de 65 años y en hogares sin hijos.

Hay más hogares comprando vino a medida que las amas de casa son más adultas, y además también aumenta el consumo promedio.

(*1) Región Central: Córdoba + Pcia. De Bs.As (sin AMBA).

(*2) Región Cuyo + NOA: Mendoza, San Luis, San Juan, La Pampa, Neuquén, Río Negro (hasta Río Colorado), Salta, Jujuy, Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán, La Rioja.

 

 

Salentein: con impronta en sus “vinos de altura”

Los vinos Single Vineyard cobran mayor protagonismo en la industria vitivinícola argentina. Las uvas con las que se elabora este tipo de bebida se cultivan en viñedos ubicados en altitudes superiores a los mil metros sobre el nivel del mar.

 

La Bodega Salentein cuenta con una línea Single Vineyard. Sus viñedos se ubican en alturas que comprenden los 1.500 a los 1.700 metros sobre el nivel del mar. Estos terrenos fríos se hallan en el Valle de Uco de Mendoza.

“La temperatura media baja y la mayor influencia de los rayos solares marcan diferencias en los vinos producidos en esta zona. Las variedades obtenidas tienen características distintas a los mismos tipos elaborados en otros lugares”, afirma José Galante, chief winemaker de la mencionada bodega.

La marca ha traído al Perú su línea Single Vineyard conformada por las variedades Chardonnay, Pinot Noir, Malbec y Sauvignon. Estos productos son comercializados por Química Suiza.

Pinot Noir y Chardonnay. La altura mayor es la indicada para el cultivo de las cepas Pinot Noir y Chardonnay. La altitud comprende los mil 400 y mil 700 metros sobre el nivel del mar. Aquí el régimen de lluvia es de quinientos milímetros y hay más húmeda relativa, explica Galante.

“Son dos elementos que impactan fuertemente en el Pinot Noir y Chardonnay, sobre todo en el balance ácido”, afirma el reconocido enólogo argentino.

Agrega que la acidez de ambos es muy marcada y natural, lo que les da mucha frescura. Además, tienen carácter cítrico y ofrecen mineralidad en la boca.

“He elaborado Chardonnay en distintas regiones de Mendoza, pero en el Valle de Uco hay mayor concentración ácida. Es lo más raro que he encontrado”, cuenta el experto.

Por sus toques de acidez, Galante recomienda acompañar las dos variedades de vino con cebiches o platos en los que predominen los productos del mar. Se sirven a 12 o 14 grados centígrados para disfrutarlos en su máximo esplendor.

Malbec y Sauvignon. En viñedos ubicados entre los mil 200 y los mil 400 metros sobre el nivel del mar se cultiva la uva Malbec. Se opta por estas alturas porque así la uva logra una buena maduración.

Su color violeta intenso y sus notas frutales revelan su carácter exótico. Galante asegura que por la altura desarrolla aromas a rosas y a violeta.

Su sabor es ideal para combinarlo con platos con carnes, como el cabrito. Pero también es versátil, según menciona el enólogo, y va bien con pastas y comidas del mar. Enfriado entre los 16 o 18 grados centígrados resulta muy agradable al paladar.

 

Luigi Bosca participará en la feria Masticar 2013

Debido al gran éxito obtenido en la feria Masticar 2012, Luigi Bosca | Familia Arizu estará nuevamente presente este año con algunos de sus vinos y aceites de oliva.

Luigi Bosca participará con los vinos de las líneas Finca La Linda, Luigi Bosca De Sangre, Gala Luigi Bosca en diferentes lugares destinados a degustación y disfrute de los vinos como son: “el túnel de vino”, el wine bar y en las clases de cocina entre otros. Además, en el espacio llamado “el mercado” estará presente con la colección de aceites de oliva de alta gama Essencia Luigi Bosca.

Dentro del programa de Masticar, el sábado 5 de Octubre entre las 18 y las 19 horas se realizara una clase abierta a los asistentes a la feria donde los reconocidos chef Germán Martitegui y Francis Mallmann cocinarán maridando sus platos con Luigi Bosca De Sangre.

“Estamos muy orgullosos de pertenecer al grupo de Bodegas Fundadoras de Masticar, creímos y apoyamos este proyecto desde el inicio. En su primera edición participaron más de 60.000 personas, se sirvieron más de 90.000 platos de comida y se degustaron más de 100.000 copas de vino. Visualizamos un cambio cultural, las personas se interesan cada vez más por comer bien, sano y rico. Masticar genera un espacio donde comer rico hace bien”, expresó María Virginia López, Gerente de Marketing y Comunicación de Bodega Luigi Bosca | Familia Arizu.

Masticar, es la primera feria de la Argentina que cuenta con el apoyo de los principales referentes de la cocina y es concebida y realizada por ellos mismos. Cuenta con el aval de ACELGA (Asociación de Cocineros y Empresarios Ligados a Gastronomía Argentina) y remarca los valores de una alimentación saludable y natural, así como el uso de productos locales y estacionales.

 

 

 

Radiografía del negocio del vino: ¿cuántas bodegas exportan y bajo qué cantidad de marcas?

En apenas un par de décadas, la Argentina pasó de ser un país productor vitivinícola prácticamente desconocido en los principales mercados mundiales, a convertirse en un referente indiscutido a nivel global.

 

Fueron numerosos los factores que llevaron a que hoy existan consumidores que no sólo reconocen la calidad de los vinos nacionales, sino que, incluso, hasta comienzan valorar las enormes diferencias de los distintos terroirs locales.

Sin dudas, todo un logro y un salto cualitativo considerando que allá por los ´90, pensar en comenzar a hablar de suelos o hasta de provincias parecía un esfuerzo sin sentido.

Además del férreo trabajo en viñedos y hacia al interior de las bodegas -con la llegada de los primeros flying winemakers, claves para lograr un salto en la calidad-, un gran punto de inflexión se dio con la devaluación del 2002, cuando las compañías se encontraron con una ventaja cambiaria inédita en años y todo un mercado global por conquistar.

Otro factor estuvo dado por el auge del Malbec, la cepa de origen francés que se adaptó a la perfección a los terruños locales. Su fruta y su frescura se convirtieron en furor y sensación en los principales mercados de consumo, como Estados Unidos, donde la crítica especializada la colocó en la vitrina de la mano de altos puntajes y reviews rebosantes de elogios.

Esto coincidió con otra variable fundamental que ayudó a apalancar el boom del Malbec: la crisis global tras el descalabro generado por las hipotecas subprime. Con un poder adquisitivo en baja y el desplome del crédito, las familias estadounidenses debieron ajustarse el cinturón. Y así, quienes estaban acostumbrados a beber vinos europeos o de alta gama, debieron recurrir a sustitutos.

Fue en ese entonces cuando quedó marcada a fuego la expresión “relación calidad-precio”.

Las bodegas argentinas, allá por 2008 o 2009, gozaban todavía de una interesante ventaja cambiaria, al tiempo que ofrecían productos que, en sus diferentes segmentos, no defraudaban frente a alternativas del Viejo Mundo.

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Todo estaba dado para que la industria viviera un boom sin precedentes. Y así fue. Eran momentos en que las exportaciones crecían a tasas chinas, en los que cada mes se creaba alguna bodega con el objetivo puesto únicamente en los mercados internacionales y en los que la palabra “boutique” era sinónimo de éxito.

En 2010, incluso, los principales jugadores del sector trazaron un Plan Estratégico que apuntaba a generar exportaciones de vino por un valor cercano a los u$s1.200 millones hacia 2014.

Esto implica que, hasta ese año, las ventas al mundo deberán incrementarse en más de u$s400 millones tomando como base 2012, cuando los envíos al exterior totalizaron u$s765 millones, según el INDEC.

Sin embargo, en lo que va de 2013, de acuerdo a cifras oficiales, las exportaciones de vino fraccionado y a granel, lejos de crecer, están en franca caída, con una contracción del 7%.

En definitiva, la industria vitivinícola estuvo muy lejos de permanecer ajena a la coyuntura doméstica. Y esto repercutió especialmente en los planes de internacionalización de las bodegas nacionales, que debieron hacer frente a una creciente suba de costos con un deslizamiento del dólar que, al menos hasta principios de este año, no acompañó a la misma velocidad.

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En otras palabras: el atraso cambiario metió la cola y las compañías de fuerte perfil exportador, que orientaban casi toda su producción a los mercados externos, pasaron a ser las más complicadas.

En este contexto, un reciente informe de Rabobank, entidad financiera especializada en agronegocios, alertó sobre los costos crecientes y una moneda sobrevaluada como los factores que han reducido la competitividad del vino embotellado argentino, especialmente en los segmentos de precios más bajos.

El reporte, citado por la consultora Área del Vino, detalla que si bien el peso ha experimentado una devaluación sostenida en los últimos años, a una tasa de aproximadamente 11% anual, las mediciones privadas de inflación la posicionan alrededor del 25%, lo que deriva en “una apreciación del tipo de cambio real y en la consecuente pérdida de competitividad en los mercados de exportación”.

Acto seguido, el informe hizo hincapié en los costos de producción, que se incrementaron en más de un 100% en los últimos cuatro años, mientras que el precio de exportación de vinos embotellados sólo subió un 60%, lo que deja en claro que se produjo “un deterioro de los márgenes de rentabilidad del sector”.

La industria exportadora, en cifras

La coyuntura adversa en materia de costos y tipo de cambio, se convirtió en un claro “cepo” al crecimiento de las bodegas en los mercados externos.

Y esto quedó reflejado tanto en la cantidad de nuevas empresas que se suman anualmente al negocio de la exportación como en el número de marcas que son comercializadas bajo el paraguas del vino argentino.

Según un relevamiento al que accedió Vinos & Bodegas, en 2012 se registraron 422 bodegas exportadoras, un número similar al del período anterior.

Es decir, el saldo entre el nacimiento y desaparición de empresas internacionalizadas fue del 0%, marcando una luz de alerta para una de las industrias más relevantes de las economías regionales.

El dato más preocupante es que en este 2013 no hay síntomas de recuperación: por el contrario, durante los cinco primeros meses del año figuran en los datos de Aduana unas 346 bodegas exportadoras, un número levemente inferior al del mismo período de 2012 (349).

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Por el lado de las marcas bajo las cuales se exporta el vino embotellado, también hay un resultado “agridulce”: en 2012 se alcanzó un nivel récord, con casi 2.500 marcas comercializadas en el exterior.

Sin embargo, no se prevé que esta dinámica pueda sostenerse: durante los primeros cinco meses del año, la cantidad de marcas que se posicionaron en las góndolas del mundo mostraron un leve retroceso, al pasar de 1.828 a 1.846.

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Pueden parecer caídas no muy relevantes. Sin embargo, lo que más preocupa es la reversión de un ciclo de crecimiento virtuoso, el cual había permitido que el número de bodegas difundiendo el vino nacional en el mundo se haya disparado casi 150% en una década.

En este contexto, bodegueros como José Zuccardi, vienen advirtiendo sobre los riesgos de esta pérdida de competitividad y los altos costos locales, que llevan a que cada vez más importadores se vean tentados de comprar vino argentino a granel y envasarlo en los respectivos mercados de destino, perdiendo así procesos de valor agregado.

A este cuadro, se suma la creciente presión que ejercen los competidores de la Argentina, que ya no son sólo los players del Nuevo Mundo.

Al respecto, Luis Steindl, gerente de Operaciones de Bodega Norton, alertó a Área del Vino sobre la dura coyuntura que debe enfrentar esta industria.

“Nos encontramos con un ritmo inflacionario que las empresas ya no pueden absorber, es por esto que debemos salir a ajustar precios en el mercado interno y externo, situación que nos pone en desventajas con los otros países competidores. Como es el caso de España, Chile, Australia, que pueden ofrecer productos tan buenos como el nuestro, y a precios mucho más accesibles que Argentina”, advirtió el directivo.

Por su parte, Juan José Canay, presidente de Bodegas de Argentina, en reciente diálogo con Vinos & Bodegas, coincidió con este diagnóstico: “Hay bodegas que por problemas de competitividad ya no tienen marcas propias, es decir, están abandonando su presencia en el canal comercial. Si tienen viñedos propios y hacen vinos, se vuelcan a elaborar para terceros. Esto ya está sucediendo: bodegas chicas que dejaron de comercializar su producto y, con suerte, trabajan para terceros.

Frente a este panorama, el CEO de una bodega emplazada en Luján de Cuyo que produce más de 4 millones de litros anuales, fue tajante: “No exagero si digo que, en lo que va del año, me llamaron cuatro o cinco bodegas que querían venderme su bodega a precio de saldo”.

 

 

Ángel Vespa, gerente de Chandon en Mendoza “El mercado interno tiene un limitante y el desarrollo de las exportaciones es la clave para el crecimiento”

El representante de la bodega de espumantes y de la comisión de Bodegas de Argentina, dialogó con Día a Día del Vino sobre el desarrollo del IX Foro Internacional Vitivinícola, y las principales conclusiones que se llevan los empresarios para continuar el camino de la competitividad.

 

¿Cuál es su apreciación del desarrollo del foro?

Por lo que he podido apreciar en forma personal y conversar con el resto de la gente se ha desarrollado con éxito. Cada año nos hemos ido superando y cada foro supera al otro, en presentación, expositores, etc.

A su vez en esta ocasión, la tecnología nos ha ayudado, porque hemos logrado contar con diversos expositores internacionales y con videos subtitulados que todos pueden entender. El tema que hace a la competitividad ha estado muy bien enfocado y es una satisfacción que cada foro sobrepase al anterior.

Todo esto se ha logrado porque ya hay una sinergia entre la comisión de Bodegas de Argentina y Área del Vino y realmente los resultados son muy buenos y nos llevamos grandes reflexiones para cada una de nuestras empresas, en lo que hace en los mercados, tanto en el doméstico como en el exterior, y en lo que hace al fraccionados y al granel. En fin, hay muchos elementos que uno realmente puede apreciar para seguir desarrollando la industria.

¿Cuáles han sido las grandes conclusiones?

Argentina está pasando por una coyuntura muy difícil. No depende de nosotros manejar el incremento de costos ni el tipo de cambio, pero sí creo que debemos esforzarnos en desarrollar los mercados y el posicionamiento de los vinos. Quizás la tendencia vaya a que exportemos cada vez más granel y desarrollemos esta categoría como un negocio en sí mismo, y rentable en el tiempo. Así como también impulsar el posicionamiento de vinos con mayor valor agregado y más alto precio.

El mercado interno tiene un limitante y el desarrollo de las exportaciones es la clave para el crecimiento. En este sentido, debemos trabajar en la innovación que es otro punto que debemos trabajar con fuerza.

Además, así como el malbec ha logrado identificarnos, es posible que sea hora de impulsar ahora nuevas variedades, hacer esfuerzos en la diversidad del malbec, ir identificando el malbec del diversas regiones y poder diferenciarlo y comunicarlo mucho más.

¿Cuáles cree que deberías ser las políticas para mejorar la competitividad de los exportadores?

Una de las principales cosas, es un plan a mediano plazo para llegar a una inflación de un solo dígito. Además, se necesita con urgencia mejorar el tipo de cambio.

Asimismo, como lo han hecho otros países, como Chile, Colombia, Perú, necesitamos lograr que vengan los capitales internacionales para desarrollar la parte energética y la infraestructura de la región.

Además, el gobierno Nacional debería trabajar en acuerdos arancelarios con los países importadores de nuestros vinos, como lo ha venido haciendo el vecino país. Esto nos traería beneficios que nos ayudaría a la competitividad. Necesitamos mejorar toda la parte de transporte, bajar costos, entre diversas medidas que se tienen que establecer para mejorar la competitividad del país.

Al ser una bodega productora de espumantes, ¿cómo cree que continuará esta categoría?

El espumante es una categoría difícil de desarrollar, pero está presentando aristas muy importantes, sobre todo en los mercados latinoamericanos, así como el estadounidense.

Si uno observa el crecimiento del mercado del espumante, hemos venido creciendo muy bien y en el mercado internacional ha tenido un excelente performance.

Sólo en este último tiempo no hemos podido sortear la realidad económica del país. Pero hay un potencial muy grande para seguir desarrollando esta categoría en el mundo.

 

 

 

Doña Paula se renueva y lanza dos nuevos vinos de terroir

Se trata de un Riesling y un Blend Tinto. De este modo, la bodega continúa con la impronta creadora buscando mantenerse a la vanguardia con nuevas variedades, incursionando en otros suelos y jugando con nuevos conceptos.

El pasado viernes, se llevó a cabo en el Park Hyatt de la Ciudad de Mendoza, el lanzamiento de dos vinos de la línea Súper Premium: Doña Paula Estate Riesling y Doña Paula Estate Black Edition. El primero es el reflejo de la búsqueda permanente de desafíos que caracteriza a esta bodega ya que esta variedad es difícil de lograr pero los responsables de estos nuevos vinos encontraron en Gualtallary su lugar de expresión. El segundo se trata de un blend de Malbec, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot, llamado por el mismo enólogo como la “Oveja Negra” de Doña Paula, por su presentación y porque es un vino aromático que busca mostrar la fruta y complejidad a partir de la mezcla de variedades.

David Bonomi, enólogo del establecimiento comentó acerca de Doña Paula Estate Riesling: “es una variedad que encontró en Gualtallary un suelo que la condiciona en producción pero le saca de la profundidad ese carácter intenso de fruta, flores y esto empezó a seducirnos. Se trata de un vino aromático, expresivo, con potencial de guarda, con mucha acidez y que invita a tomar en forma permanente. Pensamos que íbamos a tener que trabajarla y en realidad ella nos trabajó a nosotros”.

Este nuevo Riesling se suma a los otros blancos que hace la bodega como el Chardonnay, Viognier y Marsanne. Asimismo, indicó que “Argentina tiene muchísimo potencial y hay que buscar el terroir y ahí donde nos hemos enfocado con estas dos nuevas líneas”. Con respecto a esta búsqueda, señaló que la empresa estuvo varios años estudiando y analizando y en 2012 encontraron los resultados.

En el caso del Red Blend, se trata de un concepto de vino nacido desde la bodega al consumidor: “este nuevo concepto nos permitió jugar con 17 variedades distintas y para este producto decidimos elegir sólo tres”.

“Este trabajo que comenzamos a hacer no va a detenerse. Por lo que continuaremos por el camino de identificar el estilo de Doña Paula”, puntualizó Bonomi sobre las características de Doña Paula Estate Black Edition. Con respecto al posicionamiento en el mercado interno y externo, el enólogo explicó que el blend tendrá un lanzamiento simultáneo en varios países a la vez, mientras que el Riesling atravesará un período de prueba en Argentina y países limítrofes para luego alcanzar niveles internacionales.

A la hora de preguntarle al responsable enológico sobre el desafío de lanzar productos en un momento dónde otras bodegas no lo hacen debido a situaciones coyunturales, afirmó que “apostamos que la vitivinicultura argentina no puede quedarse ya que la competencia internacional es muy importante. Algo que nos caracteriza a nosotros, es la perseverancia, trabajamos por lo que tenemos (100% de viñedos propios), por descubrir nuevos lugares y demostrando que somos una bodega que siempre apuesta a generar cosas nuevas. En momentos difíciles, uno debe redoblar la apuesta ya que es la única manera de que esta actividad no decaiga”.

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El gran “seleccionado albiceleste”: estos son los 100 vinos argentinos más exitosos en el mundo

Aquí te presentamos el ranking de las marcas nacionales más exportadas y cuántas divisas generaron para el país.

Según datos consignados por el Instituto Nacional Vitivinícola, las exportaciones de vinos cerraron el primer semestre del año con una fuerte caída del 22% en términos de volumen respecto del mismo período de 2012.

En tanto, de acuerdo al INDEC, las ventas al exterior para el período enero-julio registraron un descenso del 7% en relación con igual lapso del año pasado.

No son buenos números para una industria que se había acostumbrado a crecer a tasas chinas.

En este contexto, desde el sector se están haciendo escuchar. Uno de los últimos planteos provino de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acoovi), entidad que le solicitó al propio Ministerio de Agricultura un desdoblamiento cambiario que fije en $9,59 el valor por cada dólar exportado.

Los grandes “dueños” del vino argentino

Pese a esta adversa coyuntura y de los números en baja, las bodegas continúan haciendo negocios. Y algunas de ellas, verdaderos grandes negocios.

Según un análisis de la consultora Marketing Research & Technology, elaborado en exclusiva para iProfesional, durante el primer semestre del año las bodegas nacionales realizaron ventas al mundo bajo 2.102 marcas diferentes, por un valor de u$s268 millones.

Sin embargo, las grandes marcas, que mueven el amperímetro de esta industria, son pocas: tan sólo las 100 primeras, es decir, apenas el 5% del total, fueron responsable de generar el 60% de todas las divisas en concepto de exportaciones de vino embotellado.

En tanto que sólo las primeras 20, es decir, apenas el 1% de todas las marcas que se envían desde la Argentina al resto del mundo, en la actualidad generan 3 de cada 10 dólares.

En este contexto, según el informe de Marketing Research & Technology, la marca nacional más exitosa en el exterior, a lo largo del primer semestre, fue Alamos, de la bodega Catena Zapata, que explicó u$s14,6 millones en concepto de exportaciones.

De este modo, esta única marca representó el 5% de todas las exportaciones de vino embotellado.

Alejandro Vigil, jefe de enólogos de la bodega destacó que “la razón por la cual Alamos se volvió a consolidar como el vino argentino más exitoso en el exterior es la excelente calidad del producto. Se está trabajando mucho en los viñedos para mantener siempre una óptima calidad de la materia prima. Hay que agregar también el arduo trabajo respecto a la venta, distribución y marketing del producto”.

“La clave es que el vino que ofrecemos en la Argentina y en el exterior es exactamente el mismo, ya que los viñedos que se utilizan para producir estos vinos y el manejo en bodega también son similares”, recalcó.

La bodega, además, logró colocar otra marca como la segunda más exportada -en términos de divisas- de la Argentina: “Catena”.

“Catena es hoy nuestra marca bandera, en la que ponemos todo el esfuerzo y la dedicación, y tiene un rol importante en la percepción que los consumidores finales tienen de los vinos de Argentina. En otros países, los vinos más vendidos son de segmentos de precios mucho más bajos y eso hace que el país en su conjunto se perciba como un productor de vino barato. Por eso es muy bueno lo que ocurre con esta marca, ya que “premiumiza” la imagen de nuestro país. Además, es una gran responsabilidad, porque sabemos que muchos consumidores del exterior conocen al Malbec degustando por primera vez el Catena”, recalcó Vigil.

El tercer puesto, al igual que el año pasado, correspondió a Trapiche Reserva, que generó exportaciones por u$s6,3 millones.

En el cuarto lugar, en tanto, ingresó Trivento, una marca paraguas que encierra a gran parte del portfolio de la bodega que lleva el mismo nombre y que pertenece al gigante chileno Concha y Toro.

Cabe destacar que esta bodega asegura ser la más diversificada en términos de destinos, dado que alega estar presente en más de 100 mercados, entre los que se encuentran naciones tan diferentes como Dinamarca, Finlandia o Bahamas.

El ranking de las marcas más exportadas por la Argentina se completa con Trapiche en el 5to. puesto, Fuzión (Familia Zuccardi) en el 6to. y Las Moras en el 7mo.

El caso a destacar es el caso de Tilia, la marca de Bodegas Esmeralda que en los últimos años vino escalando a paso firme y que finalmente logró ingresar al Top 10, de la mano de envíos por u$s3,3 millones.

Cabe resaltar que esta marca se había posicionado en el mismo período del año 2012 en el puesto número 21.

Esta marca, conocida por el público argentino por ofrecer una buena relación calidad-precio, tuvo su “año dorado” en 2011, cuando se coronó como el vino más vendido entre un total de 13.000 ejemplares de todo el mundo a través del sitio Wine.com, el mayor canal de ventas online de Estados Unidos.

El top 10 se completó con Graffigna Centenario -que escaló varias posiciones desde el puesto número 16 que ostentaba en el primer semestre de 2012- y con Santa Julia, la marca entry level de Familia Zuccardi.

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En Octubre llega Sparkling Nights 2013

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Un encuentro con los mejores espumantes de la Argentina

Buenos Aires, Septiembre 2013 – Sparkling Nights, la única feria de la Argentina dedicada exclusivamente a los espumantes, realizará su quinta edición anual.

Durante 3 días, 35 de las bodegas más prestigiosas de la Argentina ofrecerán a los amantes del champagne la posibilidad de degustar más de 200 variedades, para conocer las últimas tendencias y todas las novedades que ofrece este año el creciente mercado de los vinos espumantes.

La cita será en el elegante Hotel Panamericano de la Ciudad de Buenos Aires, del 23 al 25 de Octubre, entre las 18 y las 23 horas.

Algunas de las bodegas que participarán en esta edición 2013 son las siguientes: Chandon, Norton, Catena Zapata, Casa Bianchi, Salentein, Callia, Familia Zuccardi, AltaVista, Rosell Boher, Luigi Bosca, Séptima, Dante Robino, Estancia Mendoza , Navarro Correas, Familia Schroeder, Trapiche, Finca Las Moras, Casarena, Viniterra, Nieto Senetiner, Finca Flichman, Las Perdices, La Riojana, Secreto Patagónico, Humberto Canale y Domaine Bousquet, entre otras.

Sparkling Nights también ofrecerá a los asistentes la posibilidad de degustar una amplia variedad de delicatessen y productos gourmet: habrá quesos, sushi, patisserie, café, chocolates y finger food.

 

San Rafael tiene identidad propia

Vinos de San Rafael dió a conocer la identidad del oasis del sur mendocino.

Las bodegas de San Rafael, Mendoza, presentaron en el día de ayer su identidad conjunta “Vinos de San Rafael, Terroir con Historia”, con el objetivo de consolidar su posicionamiento como zona vitivinícola de alta calidad. En un evento realizado en Algodón Mansión y organizado por Consultora Stg al que fueron convocados la prensa especializada, representantes de los canales de comercialización e invitados especiales y que reunió a más de 600 invitados a lo largo de toda la jornada, se degustaron los mejores exponentes de las bodegas participantes: Casa Bianchi, Bodega Goyenechea, Bodega Alfredo Roca, Bodega La Abeja, Finca El Nevado, Bodega Argana, Bodega Suter, Bodegas Lavaque, Algodon Wine Estates, Bodega Jean Rivier, Finca Dinamia, ! Bodega Iaccarini, Finca Martha y Bodega Argenceres. También tuvieron su espacio Quesos iLoLay, con sus productos y la guía del Cheeselier iLoLay, y Secretos del Monte con sus carnes ahumadas, acompañando la degustación de vinos. El encuentro contó con el auspicio de la Municipalidad de San Rafael, la Asociación Argentina de Sommeliers, el Fondo Vitivinícola de Mendoza, Bodegas de Argentina, la Corporación Vitivinícola Argentina y la Específica de Bodegueros de la Cámara de Comercio Industria y Agropecuaria de San Rafael.

Una rica historia y un presente muy visitado

San Rafael ostenta dos siglos de historia y ciento treinta años de producción vitivinícola propia. Es además cuna de algunos de los vinos más emblemáticos que se han producido y consumido en el mercado argentino y una de las dos regiones que han obtenido el status de zona vitivinícola con Denominación de Origen Controlada (DOC) en nuestro país.

Tiene un gran atractivo natural, proporcionado por imponentes paisajes, y condiciones únicas para el turismo. En la región se pueden recorrer caminos rurales y bodegas, disfrutando de la degustación de sus vinos y sus más destacadas variedades como Malbec, Cabernet Sauvignon, Bonarda, Pinot Noir, Merlot, Syrah, Chenin y Chardonnay. Gracias a la mano del hombre, San Rafael hoy es un oasis en el que se puede gozar a pleno la naturaleza, imponente desde el punto de vista paisajístico, y donde también se puede recorrer la historia y realizar una amplia gama de deportes y actividades: rafting, kayak, canotaje, cabalgatas, rappel, escalada, tirolesa, trekking, parapente, paseos en catamarán, windsurf, jet esquí, paseos en cuatriciclos, o esquí acuático en alguno de sus variados espejos de agua.

Además se cuenta con una variada oferta gastronómica, principalmente influenciada por la cocina tradicional española con la incorporación de ricos productos locales. Los dulces, producidos a partir de los exquisitos frutos que se dan en la región ―duraznos, damascos, peras, higos, ciruelas, uvas y frambuesas―, son un motivo más para disfrutar.

Con esta primera iniciativa conjunta se espera aunar esfuerzos para comunicar los atributos únicos y diferenciales de San Rafael y sus vinos de cara al futuro, promoviendo el conocimiento de la identidad de este terroir tradicional entre la prensa especializada, los líderes de opinión y los consumidores de la Argentina y el mundo.

Identidad visual

Uno de los primeros pasos en la iniciativa de las bodegas de San Rafael fue crear una identidad visual propia, dada a conocer con motivo del mencionado evento. Para ello se tomó como punto de partida conceptual desarrollar una imagen de marca que concentrara los valores que diferencian a la región y sus vinos. Gráficamente se expresan las diversidades de uvas tintas y blancas que conforman un racimo, al tiempo que dibujan una síntesis de la Argentina. Como elementos se destacan los ríos Atuel y Diamante, y las montañas de relieve bajo, que conforman el corazón de la marca.

Dado que en San Rafael conviven más de doscientos años de historia con las nuevas tecnologías y la capacitación de los recursos humanos, se quiso transmitir este concepto a través de dos estilos tipográficos: con serif (utilizadas para “Vinos de San Rafael”) y una tipografía con rasgos más gestuales de tipo script en el slogan “Terroir con Historia”. La paleta cromática está centrada en las tonalidades frías, dado que San Rafael es la zona más fría de Mendoza.